Capítulo 25.
Casi a media tarde llegamos a casa, donde nos encontramos con los niños, quienes estaban disfrutando de sus últimos días de vacaciones de verano jugando sin parar y siendo cuidados por los demás empleados del Pent-house, que ya habían vuelto a sus labores de trabajo tras unas merecidas vacaciones.
—Mami, tardaron mucho —se queja Lily, acercándose a mí para abrazarme.
—Si cariño, tardamos un poco más de lo esperado en el centro comercial —respondo intercambiando miradas nerviosas con William a m