No creía lo que había escuchado. Él la iba a ayudar a escapar de ese lugar.
Pero ella se preguntaba, ¿cómo iba a hacer para que eso pasara?
—Es imposible. No hay cómo pueda escapar de ese lugar —su voz salió apenas como un susurro, cargada de escepticismo y una pizca de miedo.
Su mente intentaba procesar lo que acababa de oír, pero el miedo y la desconfianza se arremolinaban como una tormenta, bloqueando cualquier intento de pensamiento racional.
Sabía que estaba bajo constante vigilancia, las