El viernes por la mañana había llegado, y Elena ya estaba en el auto, rumbo al panteón. Giovanni se encontraba sentado a su lado, aparentando estar concentrado en su móvil. Sin embargo, de vez en cuando desviaba la mirada hacia ella, observando cómo sus manos se movían inquietas sobre su regazo. La notaba más nerviosa de lo que había imaginado, considerando que había sido ella quien insistió en visitar la tumba de su madre.
Giovanni no entendía del todo su reacción. Después de todo, le había con