Jason observaba a los hermanos de Camille a los ojos mientras le impedían el paso. Los dos hombres estaban frente a él, con poses de chicos malos. Verlos de ese modo le provocaban una mezcla de risa y de respeto, prevaleciendo el respeto al ver que lo enfrentaban aun sabiendo quién era.
—¿Me dejarán pasar en algún momento? —preguntó con ironía.
—Depende, ¿cuáles son tus intenciones con mi hermana? —le respondió Jeremy, cruzando los brazos sobre el pecho.
—Todas las que ella quiera y me permita,