Victoria salió del auto con la mirada fija en el Hospital General de Mistwood. Carlos, el conductor, le abrió la puerta, y ella descendió, sintiendo la brisa fresca del estacionamiento subterráneo.
La atmósfera estaba cargada de tensión y nerviosismo mientras se dirigían hacia el interior del hospital.
El sonido de sus pasos resonaba en el espacio cerrado, y las luces fluorescentes iluminaban el camino.
El eco de la situación urgente la acompañaba mientras avanzaban por el estacionamiento.
Vict