Capítulo 92: Desconfiada
—¿Andrews…? —murmuré, con la voz temblorosa—. ¿Estás… despierto?
Pero no respondió. Sus ojos estaban abiertos, sí, pero nublados, distantes. El sonambulismo todavía lo mantenía atrapado en su propio mundo, como si flotara entre la realidad y los sueños.
Suspiré, dividida entre la preocupación y ese nuevo torbellino que crecía dentro de mí, cálido, intenso, incontrolable.
Entonces sentí que su mano se movía. Lentamente, los dedos deslizaron hasta el centro de mi espa