Capítulo 58: Entre Lodo y Mentiras
Mientras tanto, Andrews desvió la mirada hacia Aurora. Su rostro, cubierto de lodo, contrastaba con la expresión inexpresiva de ella, que sonreía como si no le importara. Él frunció el ceño, insatisfecho con esa visión.
—¡Aurora! —Alice también apareció. Estaba de paso con una bolsa del mercado hasta que vio el alboroto—. ¿Qué te pasó? —preguntó, soltando las bolsas en el suelo.
—Está bien, no tiene nada que ver con ellos, simplemente jugué demasiado… y vine