Capítulo 38: Pignorando mi alma
Finalmente llegó a la casa de empeños de joyas y entró con decisión. El brillo de los diamantes y piedras preciosas exhibidos en las vitrinas relucía a su alrededor, pero su enfoque estaba en un solo objeto: el collar dentro de su bolso. Sus manos temblaban, sintiendo miedo mientras pensaba en el castigo cuando Andrews lo descubriera.
—Calma, Aurora, cuando tengas el dinero en la mano, no habrá nada de qué preocuparse —se decía a sí misma para darse valor, mien