Capítulo 121: Tramando una noche perfecta
El sol aún no había salido por completo cuando Rodrigo estacionó frente a la universidad. Alice ya estaba allí, puntual como siempre, apoyada en una de las columnas de la entrada. Los brazos cruzados, los ojos fijos en el reloj y el semblante impaciente.
—Siempre con cara de que vas a golpear a alguien —comentó Rodrigo al acercarse, ofreciéndole un café que había traído para ella.
Alice arqueó una ceja.
—Y tú siempre con esa sonrisa irritante, como s