Amelia sentía que se ahogaba con su propia saliva, experimentando una opresión tan violenta en el pecho que el aire simplemente se negaba a pasar por su garganta. Se quedó completamente paralizada, con la mirada fija en el suelo, mientras. Jamás había logrado comprender ese amor tan extraño, tan incondicional y protector que sentía hacia Valerio. Nunca entendió por qué razón sentía la necesidad imperiosa de contarle absolutamente todo, de confiarle sus secretos más oscuros y por qué buscaba ref