Alessandro se quedó completamente paralizado, sintiendo que el aire se le congelaba en los pulmones. El pulso le tronaba en los oídos con una fuerza ensordecedora y la realidad pareció distorsionarse por completo frente a sus ojos. La mujer que estaba viendo a través de la pantalla no era una desconocida. Era Isabella. La mujer con la que iba a casarse años atrás, la mujer que supuestamente amaba y por la que tanto había llorado en el pasado.
¿Estaba viva? La pregunta golpeó su mente como un ma