—¿Qué harías si Amelia y tu hermano son amantes, Alessandro? Dime, ¿qué pasaría con tu hermano y con ella? —la voz de Ginevra se hizo notar sacando a Alessandro de sus pensamientos.
La pregunta cayó como un bloque de hielo sobre la nuca de Alessandro, provocándole un escalofrío que se transformó rápidamente en una quemadura interna. La boca de Alessandro se secó al punto de sentir su saliva espesa, amarga, como si el postre de arándanos que acababa de ingerir se hubiera convertido en hiel. Sus