CAPÍTULO 84 — Amor adulto
Betina no pudo disimular el temblor cuando Lourdes le confirmó lo que había pasado.
—Fue un ataque —dijo ella, con voz firme—. Está internado. Está consciente, pero… recibió golpes fuertes.
El corazón de Betina reaccionó antes que su cabeza.
Se llevó una mano al pecho, como si el aire hubiera decidido faltarle de golpe.
—Llevame —pidió—. Por favor.
Carolina, sentada en el sillón con los lentes oscuros puestos, había escuchado todo en silencio.
—Yo también