CAPÍTULO — Seguirles el juego
Gabriel cerró apenas los ojos, porque entendió que ellos no solo estaban jugando sucio: estaban jugando con todos. Y él iba a seguirles el juego, pero no para ganar con ellos, sino para hacerlos caer.
Sandy entró como si la casa fuera suya. Saludó a Fiona con un beso familiar, de esos que no se dan la primera vez, inclinó la cabeza con respeto calculado hacia Gonzalo y recién entonces se acercó a él.
Demasiado cerca.
Le dio un beso justo a la altura de la or