CAPÍTULO 65— Seguirles el juego
Gabriel cerró apenas los ojos, porque entendió que ellos no solo estaban jugando sucio: estaban jugando con todos.
Y él iba a seguirles el juego.
Sandy entró como si la casa fuera suya. Saludó a Fiona con un beso familiar, inclinó la cabeza con respeto calculado hacia Gonzalo y recién entonces se acercó a él.
Le dio un beso justo a la altura de la oreja, lento, provocador.
Gabriel hizo un movimiento hacia atrás de inmediato.
—Un gusto —dijo, seco.
Ella sonr