CAPÍTULO — Bajo la piel del apellido
Sandy estaba afuera del hospital esperando que saliera Mauro.
Anoche, después de la reunión improvisada con los Ortega, después de varios brindis, lo convenció de buscar a Carolina… pero para sacarle dinero. Y sí: Mauro aceptó demasiado fácil. Eso le molestó. Sandy se dio cuenta de algo que no quería admitir: ya no tenía poder sobre él como antes.
No había entrado al hospital porque sabía que estaba Betina, y la verdad le daba pena. Betina siempre fue tan