CAPÍTULO 19 — EL VIAJE HACIA LA VERDAD
(Punto de vista de Carolina)
Llamé a Gabriel antes de salir de la oficina, todavía con el temblor de la reunión metido entre mis huesos, como si cada palabra del directorio siguiera rebotando dentro de mí sin darme tregua.
—¿Dónde estás? —preguntó apenas atendió, con esa urgencia suave de quien estuvo esperando el sonido del teléfono.
—En la empresa —respondí, respirando hondo—. Ya tengo todo. Tengo que viajar a Colonia. ¿Querés venir conmigo? El directorio exige mi presencia y no puedo demorar más. Tenemos que estar allá en tres o cuatro horas máximo.
Hubo un silencio, breve pero cargado, como si estuviera calibrando la decisión en su pecho y no en su cabeza.
—Voy con vos —dijo al fin—. Dame veinte minutos y estoy en tu casa. Nos vamos juntos.
Cuando llegó, yo ya tenía la maleta armada y a mamá avisada.El abogado Vera había pasado a buscarla; se quedará con ella con la promesa de acompañarla en todo mientras yo estuviera fuera. Mamá