CAPÍTULO 20 — LA SUCURSAL DEL CAOS
(Punto de vista de Carolina)
Cuando llegué a la sucursal de Colonia, el caos era tan grande que parecía palpable: policías hablando con empleados nerviosos, periodistas moviéndose como enjambres inquietos, clientes discutiendo en voz alta, cámaras apagadas, cajas sin control, jefes sin saber a quién obedecer. Y, en medio del desastre, la fachada del supermercado Fontes —el orgullo de mi abuelo— convertida en una caricatura grotesca de desorden.
Sentí el corazó