CAPÍTULO 185 — La voz que no sabe de quién es
La radio estaba encendida desde hacía horas, no solo por compañía sino porque a Mía le encantaba sentirse conectada con su país a través de esa voz lejana que cruzaba el continente y le traía algo conocido en medio de todo lo que había cambiado en su vida en esté tiempo.
Mía no estaba escuchando realmente, tenía los apuntes abiertos sobre la mesa, una taza de té que ya se había enfriado sin que ella lo notara y a Luz dormida en el moisés al lado