CAPÍTULO — “Dos años después”
Dos años después, la palabra lucha ya no era una amenaza. Era rutina.
Cristian caminaba solito y se caía.
No era cada tanto.
Era bastante seguido.
El living tenía las mismas esquinas de siempre, pero para él parecían moverse un segundo antes de que pudiera calcularlas. La mesa ratona era su enemiga frecuente. El borde del sillón, también. Una vez fue el marco de la puerta. Otra, el escalón mínimo que cualquiera pasaba sin pensar. Habían acolchado la casa