CAPÍTULO — LA PROPUESTA INEVITABLE
Carolina vivía presionada por la junta directiva. Apenas había pasado un mes desde el fallecimiento de su abuelo y desde que, contra todo pronóstico, Carolina asumió oficialmente el cargo que nadie esperaba que fuera suyo. Aquella mañana entró en la sala de reuniones con el pulso firme por fuera y el corazón temblando por dentro, con la sensación de que no se discutía solo su lugar en la empresa, sino su derecho a existir en medio de ese apellido que todavía