Capítulo — Antes de que llegue a casa
El departamento de Gabriel olía a cosas nuevas.
No porque lo fuera, sino porque había pasado demasiado tiempo vacío, con esa sensación de lugar en pausa, esperando que la vida terminara de instalarse de verdad. Hacía meses que venían arreglando el cuarto de Cristian, pero faltaba lo más importante: la cuna y el cochecito. Esas cosas no se armaban hasta que el bebé estuviera por llegar a casa. Era casi un ritual.
Gabriel dejó las llaves sobre la mesa y