CAPÍTULO 1 12 — Lo que no se dice también pesa
La bicicleta pasó demasiado cerca.
Lourdes cruzaba la calle con las bolsas colgándole de los brazos cuando el golpe de aire, el chirrido de los frenos y un insulto que no alcanzó a entender la dejaron paralizada en medio del asfalto.
—¡Cuidado! —le gritó alguien.
Reaccionó tarde. Dio un paso torpe hacia atrás y terminó apoyándose en el borde de la vereda, respirando como si acabara de salir de debajo del agua.
Se llevó las manos al vientre sin