CAPÍTULO — El cruce inesperado
El viaje en barco hasta Colonia del Sacramento fue más largo de lo que Lourdes había anticipado. No por el tiempo en sí, sino por esa sensación incómoda de estar regresando a un lugar que ya no sentía propio. Argentina se había convertido en refugio, en distancia necesaria, en una manera de sostenerse sin tener que mirar de frente todo lo que había dejado atrás.
El movimiento suave del río, el murmullo constante de los pasajeros y el olor a café que circulaba p