28.
— Ya sé que las reuniones sociales no son lo tuyo, pero ¿No podrías disimular tu odio al menos un poco? Hasta que termine la fiesta. — No importaba qué tanto hablara, Zathrian no detenía sus pasos hacia la salida.
— Si tú quieres seguir con el teatro y pretender que todo está bien pues allá tú, pero yo no planeo prestarme para esto. — Contestó.
Cuando Erick lo alcanzó del brazo apenas tuvo la oportunidad de abrir la puerta. — ¿Se puede saber qué es lo que te pasa? Anastasia piensa que la odias,