Hasta el momento todo pareció ir marchando de maravilla.
Erick había comprado un pastel del sabor favorito de Anastasia y una botella de champagne que compartirían para celebrar su nuevo logro, Erick estaba orgulloso de ella y de verla tan motivada a perseguir sus sueños. Salió tan rápido como pudo de la compañía cuando recibió el mensaje donde ella le dijo que la aceptaron, su nuevo secretario se encargó de organizar los documentos que le faltaban, permitiéndole retirarse primero.
Era un joven