40.
La paciencia de Edith era una bomba a punto de estallar, Anthony estaba entre la espada y la pared ante las constantes presiones que aquella mujer no paraba de hacerle.
Ella le sirvió el té, ese era su nuevo trabajo secreto, una torpe excusa para poder tenerla vigilada. — No veo que estés moviendo tus hilos para acelerar las cosas, tu nieto quiere nacer dentro de una familia estable ¿Acaso estás esperando a que se note su desarrollo y todos se enteren para que actúes?
— No es tan fácil como par