El doctor apareció con expresión seria y se acercó a Carmen y Carla.
—El señor Savelli está fuera de peligro —informó—. Por fortuna, la herida fue superficial y no dañó ningún órgano, ni tejido importante. Tuvo suerte. Permanecerá hospitalizado al menos seis días para su recuperación.
Carla suspiró con alivio y esbozó una sonrisa.
—¿Puedo verlo?
—Esperemos a que despierte —respondió el doctor.
***
Los guardias arrastraron a Roma hasta la habitación del hospital.
Apenas cruzó la puerta, Eugenia y