86. Una noche a solas con usted.
POV BASTIEN DELAROCHE
El evento transcurría con una calma casi ensayada. Pocas personas levantaron la mirada cuando Sabine entró tomada de mi brazo; otras pocas, las más osadas o las mejor informadas, susurraron entre sí al recordar que Renata no era mi prometida original. Pero aquello no importaba.
No cuando, bajo la superficie, un remolino comenzaba a formarse dentro de mí.
Podía admitir—solo ante mí mismo—que una parte muy remota de mi ser le agradecía a Lefevre por haberla enviado. Per