80. Hola futura tía
POV SABINE DUPONT
El “señor viejo rabo verde” que imaginé como mi prometido no se parecía en nada al hombre que tenía frente a mí.
Bastien Delaroche, no encajaba en aquella imagen grotesca creada por mi mente como defensa, como una forma desesperada de burlarme de mi propio destino y de lo que escuché de Madeline.
Él era otra cosa. Su presencia irradiaba un aura peligrosa, dominante, casi letal… pero curiosamente no le tenía miedo. Quizá porque mi corazón seguía sangrando por Aiden, y cuando una está rota, el destino deja de intimidar.
Sin embargo, cuando escuché aquella frase suya—esa absurda insinuación de que podría llevarme “al cielo”—sentí absolutamente nada. Ni siquiera una chispa de curiosidad. Su comentario solo abrió de golpe el recuerdo crudo y vibrante de las noches que pasé con Aiden, envuelta entre sus brazos, perdida bajo su respiración. El único cielo que conocía tenía su nombre.
Lo miré con una lentitud deliberada, con una mueca sarcástica que se me dibujó sola