65. Tenemos que hablar
POV AIDEN LEFEVRE
Mis labios rozaron los suyos. Después de tantos días, al fin estaba cerca de ella.
La besé con una suavidad inicial que pronto se volvió firme, deliberada, reclamando cada milímetro de su boca.
Por primera vez en mi vida entendí que no existe placer más intenso que sentir los labios de la mujer que se desea hasta el delirio.
La humedad tibia de su boca despertó mi lengua, que se movió instintiva, curiosa, explorándola sin prisa. Mis manos afianzaron su cintura, guiándola hacia mí con una posesión silenciosa.
—¿Por qué quieres huir de mí, estrellita? —murmuré contra su oído, buscando luego el lóbulo para acariciarlo con un beso que le arrancó un suspiro tembloroso.
Su cuerpo reaccionó al mío con una tensión eléctrica; sabía que sentía lo mismo, que la lucha interna que creía esconder se manifestaba en cada estremecimiento.
La atraje hacia la pared, dejando su espalda apoyada en ella mientras elevaba lentamente sus brazos, atrapando su respiración.
Mi b