Quince.
Sin embargo las cosas no podían seguir posponiéndose.
Cuando por fin llega el tan ansiado día en que celebrarían su aniversario por fin podían distraer sus cabezas con otras cosas, considerando la cantidad de personas que asistieron a su boda -La cual era ninguna porque no hubieron invitados- estaba más que seguro el hecho de que sería un evento masivo, la carnada perfecta para volverse la comidilla de la sociedad.
— Últimamente he pensado en que me hubiese gustado hacer las cosas bien desde el