Me pregunto qué clase de maldición llevo encima. Todo terminó en un caos absoluto después de que Renzo despertara de repente. Las miradas que me lanzaron fueron entre horror y repulsión, casi vomitan al ver el contenido del recipiente que yo misma sostenía, lo que él había expulsado momentos antes. Nadie entendía lo que estaba pasando, y para ser sincera, yo tampoco. Estaba en estado de shock, incapaz de articular una explicación coherente.
¿Lo peor de todo? Me sacaron de la sala casi a rastras