Rebusco entre los muebles de la cocina de Iris hasta dar con una olla limpia, y me pongo manos a la obra. Primero, saco la moneda y la coloco en el centro del recipiente, le echo agua y la pongo a hervir.
Espero frente a la estufa, que he puesto a fuego alto para acelerar el hervor. Cuando comienzan a formarse burbujas, añado la ruda fresca, el romero seco y la cáscara de limón. Bajo un poco la intensidad del fuego para que el hervor sea lento, tal como me indicó la anciana. Mientras la mezcla