Días después, llevaron al pequeño Alexis a consulta. El médico les aseguro que el pequeño gozaba de perfecta salud y les dio orientaciones para estimular su desarrollo psicomotor colocando objetos de colores brillantes en su campo visual.
Caty salió con cuidado del coche y desató el cinturón del bebé. Lo tomó en brazos y frotó la nariz en su rostro suave como el terciopelo.
–Hola, pillín. Mami está orgullosa. Te has portado de maravilla–susurró ella, sonriendo.
Estaba admirada y encantada de q