Cuando Luke Jones recibió aquella llamada no esperaba oír la suave y melódica voz de Adhara Miller, la chica que había pedido sus favores innumerables veces y de la que no había recibido más información en varios meses.
Intuía que algo estaba ocurriendo en Rusia, algo que la mantenía lejos del lugar al que verdaderamente pertenecía. Porque sí, Adhara había pedido una licencia en sus pasantías, una licencia que se estaba extendiendo demasiado. Necesitaba que volviera.
—Es un placer oír tu voz