Aelina sintió como si una mano invisible le hubiera propinado una bofetada. Su corazón se aceleró, y un rubor involuntario cubrió sus mejillas. Ese lado femenino que habitaba en lo más profundo de su ser se rebeló, indignado, ante las palabras de Valdimir. El hecho de que él declarara no sentirse físicamente atraído por ella debería haber sido un alivio, una ventaja en su situación actual, era como descubrir que no era “apetitosa” para el lobo. Sin embargo, contra toda lógica, la joven se sintió
Taylor Snow
Aelina queriendo que el Lobo se la coma en secreto, ahora ¿que le hará Valdimir? ¡Descubrelo en el proximo capituloo!