45. El reto al rey lobo
—¿Por qué deseas castigarme? —cuestionó Aelina, con su voz sonando más aguda de lo que pretendía—. No dije nada malo, solo estábamos conversando.
—Dijiste algo que me molestó —replicó Valdimir, mientras su cola se movía lentamente de un lado a otro, como un péndulo hipnótico.
—¿Qué te molestó? —insistió Aelina, mientas sus ojos seguían cada movimiento de Valdimir entre tanto este continuaba rodeándola.
—Cuando mencionaste que está en mi naturaleza ser alabado —gruñó el lobo, deteniendo su cir