31. La solicitud de la Reina
Los guardias intercambiaron miradas, dudando por un instante. Finalmente, después de una breve pausa, hicieron a un lado sus lanzas y uno de ellos abrió las puertas, lo suficiente para que pudiera pasar.
Dentro del Salón de Reuniones, Valdimir estaba acompañado con sus hombres de más confianza, discutiendo asuntos cruciales. De repente, la entrada del guardia interrumpió la conversación. El hombre lobo se inclinó respetuosamente ante su Rey.
—Su majestad... —comenzó, pero Valdimir lo silenció co