Las palabras salían entrecortadas de sus labios, mientras luchaba por liberarse del férreo abrazo del Rey Lobo, quien sujetaba sus muñecas con una fuerza abrumadora. En ese instante, los labios de Valdimir se curvaron en una sonrisa complacida mientras sujetaba las muñecas de Aelina con firmeza, impidiendo que pudiera moverse demasiado. Con un movimiento brusco y despiadado, sujetó con facilidad las dos muñecas de la humana con una sola mano, y con la otra desgarró la tela de su vestido, exponie
Taylor Snow
¿Que le hará? ¡¿Le terminará de desgarrar la ropita que le queda? ¡Lo sabrás en los proximos capitulos! gracias por leer y comentar, adios!