Por si fuera poco.
Narra Jeremiah:
Mi jornada laboral se hace interminable luego de la llamada del banco, no solo por todo el trabajo pendiente que tenía días esperando por mí, sino por las terribles ganas de volver a la casa de Maritza y hablar cara a cara con mi esposa, se me han hecho imposibles de controlar. El dinero no es un problema para mí. Con las acciones que tengo y la producción diaria que recibo de todos los centros comerciales me permite darme muchos, muchos lujos. Por eso, que ella decida retirar