Narra Adriana:
Miro hacia atrás en el bosque, mientras corro desesperadamente en un intento de escapar. El sudor baña mi frente y mi respiración es agitada. Trato de escapar, pero los árboles, ramas y piedras me la ponen difícil y detrás de mí, se escucha la risa de mi captor. Tengo miedo, mucho miedo de que me atrape, así que no dejo de mirar atrás, para verle casi junto a mí. En una de esas, tropiezo con una piedra y me golpeo la cabeza, haciendo que sangre comienza a fluir como un río. Ahor