Renacer.
Narra Adriana:
La gente siempre habla de lo placentero que es llegar a casa luego de un día agotador en el trabajo, o tras un viaje de varias semanas fuera, y hasta luego de una tarde de afanes en el centro. Siempre que llegamos a casa nos sentimos en paz, seguros de que nada mala podrá pasarnos dentro de nuestras cuatro paredes. Sin embargo, a pesar del alivio que podría sentir hoy, una sensación de desasosiego todavía sigue aquí, a pesar de que sé que nadie podrá lastimarme ahora.
—¿Te gusta