—¡Mientes! —exclamó con los ojos al borde del llanto—. ¡¿Por qué eres tan cruel?! —exclamó con dolor.
—¡Juro que es verdad! Quiere verte, pero no te diré donde, hasta que hagas algo por mí.
—¡Nunca te creeré!
—Lo vi, Alba, está cojo, dijo que un amigo fue quien murió y hubo una confusión, en esa carta que te envié, él decía cosas, muy importantes, la razón por la que te dejó por otra, ¿Crees que no lo sé? Él dijo que no era cierto, nunca te dejó por nadie, sigues tú en su corazón, pero ¿Por q