Alba
Los besos de Rhys siempre fueron suaves y dulces, un simple roce de terciopelo.
Pero, estos labios son como quemarse en el fuego, a veces parecen dulces, casi tiernos como una caricia, luego parecen poseídos de una prisa, como si quisiera dejarme sin aliento. Me estremezco, y tiemblo, mi rostro cubierto de rubor, siento vergüenza de la reacción de mi cuerpo, algo late más fuerte que mi corazón y se siente tan bien, cuando debía sentirme mal.
Su lengua se abre paso por mi boca, acaricia l