—¿Dónde está mi padre y mi tío? —exclamó Luca.
—Están en la comisaría.
Arturo y Luca se apartaron.
—¿Lo detuvieron?
—El tipo está en la comisaría, tiene un ojo morado y le falta un diente, tuvo una conmoción cerebral, pero por desgracia no pude matarlo, Luca. Ese maldito casi mataba a mi esposa, ese tipo casi quiso, abusarla… —dijo Arturo con voz temblorosa.
—¡Maldito desgraciado! Si pudiera matarlo, ten por seguro que cuando lo condenen su vida en prisión será una tortura, no descansaré hasta q