Sentada en la mesa del comedor, remuevo mi desayuno ignorando la conversación de Cillian y Ares. Anoche después de llegar del club Cillian desapareció por horas.
Lo espere hasta que darme dormida, pero no llego. Esta mañana apareció como si nada y solo me dio un frio saludo. Es como si el hombre con el que Salí ayer hubiera desaparecido.
—Si todos sale bien, celebraremos esta noche —dice con entusiasmo Ares dando un golpe a la mesa sobresaltándome.
Levanto la vista y me encuentro con los ojos gr