Lo irónico de la vida es que un momento estás arriba y al siguiente puede darte golpes.
Cuando salimos del club con destino a la casa del vecindario, Ares recibió una llamada.
Han herido a Jared.
El hombre que me busco por años y no descanso hasta dar conmigo ahora está en un quirófano luchando por su vida.
—¿Estás bien?
Parpadeo y me encuentro a Ares que me tiende un café.
Estamos en la sala de espera y el shock en el rostro de todos es evidente
Asiento.
Tomo el café que este me ofrece y sorbo