Capítulo 37. Un terrible presentimiento en su corazón.
— La señora… La señora Camille está aquí. — Tartamudeo dejando a Lucien desconcertado y al mismo tiempo incrédulo, con demasiadas incógnitas en su cabeza que lo dejaron aturdido, nunca imagino esa respuesta.
Aria miró la expresión de Lucien y de Luna que también quedó paralizada al escuchar ese nombre y no entendía nada, porque nunca ni Lucien ni Luna lo habían mencionado, pero un extraño sentimiento se apoderó de su corazón, todo se sentía un poco mal y comenzó a sentirse muy nerviosa y tensa