Capítulo 38. Todo estaba derrumbándose.
— ¿Cómo puedes hacerme esto? Yo te amo, quiero estar con ustedes, mi familia. — Sollozó Camille desconsolada, antes de venir aquí nunca espero este recibimiento tan frío.— Por favor déjame quedarme aquí, quiero estar con Luna, te lo suplicó. — Pidió ella entre lágrimas y al verla así Lucien no pudo evitar conmoverse un poco, después de todo habían estado casados un tiempo y ella había sido una buena esposa, la cual no merecía esto.
De hecho pensaba que ninguno se merecía estar en esta situació