GLYNDON
Me cuesta procesar las palabras que me dice Hunter al oído, al principio pienso que debe tratarse de una de mis tantas pesadillas, pero su agarre es fuerte, está dispuesto a no dejarme suelta, por lo que siento que trago aire y este no llega a mis pulmones.
—Hunter —mi voz es apenas audible—. Suéltame.
Intento apartarlo de mí, pero pierdo la batalla, su agarre sobre mi cuerpo es demasiado sólido, no puedo. Respiro profundo, o al menos eso es lo que intento, una vez más, fallo.
—N